Ponemos los garbanzos a remojo en agua con sal la noche anterior.
Precalentamos el horno a 250º
En una sartén grande sofreímos la costilla y la panceta con suficiente aceite.
Añadimos el nabo en trozos muy grandes para poder encontrarlos después. Le damos unas vueltas e incorporamos el pimentón, lo sofreímos un poco con cuidado que no se queme.
Echamos bastante agua, los garbanzos, la pastilla de avecrem y dejamos hervir una hora o un poco más.
Separamos el caldo del resto de los tropezones y desechamos el nabo.
Echamos un poco de aceite en la cazuela de barro, echamos el arroz crudo, la patata cortada en láminas gruesas, la carne, los garbanzos, la morcilla y la cabeza de ajos.
Echamos el doble de caldo que de arroz y lo colocamos todo bonito con la cabeza de ajos en el centro.
Partimos el tomate en rodajas y lo colocamos encima de todo.
Introducimos la cazuela en el horno a 220º y cocinamos hasta que se consuma el caldo, más o menos 18-20 minutos.